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| David Fincher | |
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RUBÉN NEVADO La película de David Fincher narra el proceso de creación, difusión e implantación de una de las redes sociales más importantes en la actualidad. La historia comienza casi de casualidad, el hecho de que Zuckerberg iniciase una red social para comparar a las mujeres de Harvard instantes después de que su novia le dejase y en claro estado de embriaguez resulta casi cómico. Pero lo cierto es que Facemash, que así se llamó la Web, colapsó los servidores de la Universidad y puso en boga la tendencia que se venía anunciando desde la llegada de Internet a la comunicación personal y diaria de la gente: la necesidad de una personalización de los medios y de unos sistemas de comunión interpersonal que conectasen a distintos grupos de población con intereses similares. La película deja entrever, aunque no se posiciona de manera clara, que esta idea no fue la que dio origen a Facebook, sino que fue la que catapultó a Zuckerberg hacia los gemelos Winklevoss y su socio Divya, que le propusieron la creación de una red social más similar al concepto actual de Facebook, pero bajo el nombre de Hardvard Connection. Los Winklevoss ofrecen a Zuckerberg la idea primordial y paradigmática para la creación de Facebook, el hecho de que sea una red exclusiva, a la que se acceda por invitación, aspecto que diferenciaba a esta red de Myspace y otras similares. Es esencial este concepto, dado que Zuckerberg atisba aquí que su creación ofrece un servicio diferente y por tanto, necesario.

Sin embargo Zuckerberg desarrolló su Facebook lejos de estos estudiantes de su universidad y junto a su amigo Eduardo Saverin, que le ayudó en la creación de Facemash y se convertiría en su director de finanzas durante la expansión.
Facebook fue evolucionando lentamente y gracias al trabajo de Zuckerberg y Saverin se expandió a otras universidades norteamericanas. La necesidad de comunicación social entre los miembros de una misma universidad y la interconexión entre universidades era una necesidad real y Facebook se amoldó a esas necesidades. En un momento de la película puede observarse como Zuckerbeg añade a la red social la posibilidad de que cada miembro, en su perfil, en el que incluía fotos y una serie de datos personales y académicos, pueda clasificarse como soltero o con pareja, porque, recordando los inicios de Facemash, dice que el sexo o la posibilidad de sexo mueve la vida universitaria.
Los gemelos Winklevoss y su socio empiezan a moverse para conseguir que Zuckerberg les indemnice por el robo de su idea, en los continuos Flashback y Flashforward que conforman la película vemos que los gemelos intentan ponerse en contacto con él y agotar todas las vías no legales, hasta que, en una regata en Inglaterra, descubren que Facebook, la que ellos consideraban su idea, había sido expandida hasta Europa.

Paralelamente a estas acciones legales, y bajo la misma técnica, el director David Fincher nos muestra la otra batalla legal que tenía abierta Zuckerberg, contra su amigo Eduardo. Eduardo había viajado a New York para conocer inversores y publicistas para Facebook. Allí, él y Zuckerberg conocen al cofundador de Napster, Sean Parker, que ingresa en el equipo de Facebook contradiciendo la política empresarial de Eduardo. Existe un enfrentamiento entre Parker y Eduardo, animado por Zuckerberg, que en busca de una operación inversora más ambiciosa traiciona a su amigo, dejándole sin sus acciones cuando Facebook crece, y viendo que él llevaba razón al desconfiar de Parker, que rápido demuestra su problemática conducta.
Vemos aquí muchas similitudes con la película y la historia de Piratas del Sillicon Valley. En primer lugar destaca el hecho de que las acciones legales y los conceptos como el copyright o la propiedad intelectual heredados de los mercados clásicos de la comunicación no tienen validez o son de difícil aplicación en el nuevo mercado de Internet, lo vimos en el robo de Gates a Jobs y aquí en el engaño que realizan Zuckerberg, Parker y los inversores de Facebook a Eduardo Saverin. Además vemos como las ideas son las que cobran importancia en este mercado y como la comunicación se convierte en el pilar básico de la economía, que mueve cifras millonarias. Otro de los aspectos comunes, ligado a lo anteriormente mencionado, es el hecho de que en ambas situaciones se produce una teórica apropiación indebida de la propiedad intelectual de otro y vemos como el feroz mercado capitalista impulsa a las personas a la traición y el engaño, incluso entre amigos.
En el aspecto más positivo, ambas películas son fiel reflejo de la nueva sociedad que aún estamos creando: la de la comunicación, la de Internet. En Piratas del Sillicon Valley vemos el nacimiento de los sistemas operativos de Internet y del nacimiento de dos de las empresas más importantes de la historia. En este caso vemos como la evolución de estas empresas y sus conceptos otorgan a los usuarios la posibilidad de crear productos a un coste muy bajo y con una capacidad de distribución enorme, lo que empuja aún más a la sociedad a sentirse parte sine qua non de un modelo social en el que impera la comunicación a través de internet y la desaparición de los grandes acontecimientos sociales, además de la asimilación de unos nuevos grupos sociales.

Otro dato que llamó mi atención fue que en ambas películas se refleja la explotación a sus trabajadores que realizan los dueños fundadores: Jobs y Zuckerberg, aunque en el caso de Zuckerberg más empujado por Parker y su rapacidad empresarial. Quizás el caso de Jobs sea más flagrante pero aún así, creo que es una muestra más de la ávida competencia fomentada por el antiguo modelo de mercado que, a día de hoy, y en parte gracias a los negocios como Facebook o Napster, está cambiando.
Muy buen comentario de la película. Resulta curioso como Zuckerberg, que es el "creador" de una de las redes sociales más exitosas del planeta, presentaba serios problemas de adaptación. No menos curioso resulta que la idea no fuera suya, sino de los Wiklevoss, que se fijaron en él para desarrollar Hardvard Connection. Existe en este sentido cierto paralelismo entre Zuckerbeg, Jobs y Gates: los tres aprovecharon ideas que no eran suyas para desarrollar sus negocios.
ResponderEliminarHardvard Connection y Facebook se sustentaban en la idea de la exclusividad. ¿Qué importancia tiene este concepto en la actualidad? Zuckerberg utilizó la idea de los Winklevoss, la desarrolló, la llevó a cabó y se lucró con ella. ¿Tiene sentido la denuncia realizada por ellos y su socio hindú contra Zuckerberg?
La película trata también de la amistad. De la necesidad imperiosa de ser aceptado por los demás. Zuckerberg es una persona que quiere reconocimiento público, que quiere participar en una Fraternidad y a la que no le sienta bien que Saverin fuera invitado y él no. ¿Tiene razón Saverin al echarle esto en cara a su amigo como uno de los motivos del fin de su relación? ¿Era necesaria la traición a Saverin? Una de las lecturas que extraigo es que en los negocios no valen las amistades... Zuckerberg se hizo de oro, pero se quedó solo. ¿Compensa el dinero la soledad?
Otro personaje fundamental es Parker. Coincido con Rubén en la explotación y en que es motivada por este personaje. ¿Qué hubiera sido de Facebook sin Parker?
Aprovechando que ayer fue el aniversario de la publicación de "El Principito" creo que hay una cita del libro que encaja perfectamente con mi pensamiento acerca de lo que ha propuesto Diego sobre el robo de ideas:
ResponderEliminar"- Cuando encuentras un diamante que no es de nadie, es tuyo. Cuando encuentras una isla que no es de nadie, es tuya. Cuando eres el primero en tener una idea, la haces patentar: es tuya. Y yo poseo las estrellas, puesto que nunca nadie antes que yo pensó en poseerlas.
-Es cierto-dijo el principito- Pero ¿qué haces tú con ellas?
-Las administro. Las cuento y recuento[...]-Yo, si poseo un pañuelo, puedo abrigar con él mi cuello y llevarlo conmigo a donde vaya. Si poseo una flor, puedo cortarla y llevármela. En cambio tú no puedes cortar las estrellas.
-No, pero puedo depositarlas en el banco."
Un poco metafórico todo pero la realidad es que, en mi opinión, una idea no vale nada si no se lucha y se desarrolla hasta el final, con todas sus consecuencias. Las patentes y el copyright no son más que un invento de los poderosos para lucrarse más si cabe, están cayendo con Internet, las ideas son las que cuentan, y son libres.
Ayer, viendo Buenafuente, entrevistaron a un joven empresario barcelonés que con 17 años tuvo la idea de crear una Web donde la gente pudiese anunciarse, siguiendo el modelo de anuncios del corcho de Carrefour, desarrolló la idea pero era un mal programador, por lo que no podía establecer ventanas para los usuarios de más de 140 caracteres. Utilizó ese impedimento como el punto fuerte de su idea y concibió un sitio Web donde los usuarios se anunciasen o simplemente comunicasen con un límite que haría los mensajes más concisos.
Sin embargo su idea no le convencía y no quiso desarrollarla. Más tarde Jack Dorsey le quiso comprar la idea y él no accedió por considerar que era una tontería. En 2010, Dorsey poseía una empresa, Twitter, que valía más de 1600 millones de dólares.
Sin embargo el joven catalán no se rindió y a día de hoy ha conseguido crear un sistema operativo que actualiza, optimiza y facilita el sueño de realizar tu trabajo desde casa de forma eficiente y sin renunciar a las relaciones sociales.
Pido perdón por la parrafada pero lo que quiero decir, argumentándolo con ejemplos, es que las ideas son tan innumerables como las estrellas, y sólo si tenemos fe en ellas y las desarrollamos conseguiremos que salgan adelante. Más allá de estudios universitarios, de aprender cosas útiles de teoría y práctica o de perder el tiempo con teorías obsoletas.
Totalmente de acuerdo contigo, Rubén. Una idea es importante, pero si no se materializa y se lleva a cabo, no vale mucho.
ResponderEliminarEs cierto que la idea no fue de Zuckerberg, pero creo que sin "Harvard Connection" se le habría terminado ocurriendo.
ResponderEliminarLa página que creó con las fotos de las chicas le dijo algo: a la gente le interesa lo que pasa con sus amigos, lo que pasa con la gente que conoce...y conocer gente nueva. Por eso creo que la idea ya comenzaba a formarse en su cabeza, Harvard Connectión sólo fue el detonante
Genialísima crítica Rubén, me ha ayudado a comprender mejor la película porque se me hizo algo complicada y lenta en ocasiones.
ResponderEliminarFacebook fue el impulso para usar las redes sociales. Antes de Facebook estaban MySpace, Hi5, el antiguo msn con sus espacios... pero no ofrecían esa exclusividad, la necesidad de ser invitado para acceder. Con la llegada de Facebook, estas redes sociales han caído, llegando a desaparecer los espacios de msn live, mientras que otras como Twitter sí logran mantenerse. Sin embargo, en España es distinto. Ignoro si en otros países poseen una red social más famosa que Facebook, pero en España, Tuenti llega a ser casi, o más popular que Facebook entre los más jóvenes. Al contrario que en otros países, en Italia no hay una red social específica italiana más popular que Facebook. Pero vamos, Tuenti ha ido copiando las ideas de Facebook (el chat, los juegos, comentar los estados...)no han creado nada nuevo.
En la sociedad de hoy día, lo más importante es crear, innovar, ofrecer algo nuevo, no seguir trabajando con teorías obsoletas que poco van a servir en un mundo globalizado y empresarial. Bolonia lo ha intentado, pero no lo está consiguiendo.
Respecto a la película, considero de especial relevancia las escenas del inicio y el final. Hacen reflexionar si todo el dinero del mundo realmente puede hacerte feliz si no tienes a la persona que quieres. Es bastante real la escena final en la que Zuckerberg actualiza constantemente su perfil en Facebook para ver si Erica ha aceptado su solicitud de amistad.
También sorprende el hecho que un nerd con problemas para relacionarse sea el creador de una plataforma hoy prácticamente indispensable para comunicarte los demás. El problema de las redes sociales radica en la forma de comunicarse. Puedes comunicarte mucho más fácil online que hacerlo en la vida real. Eso puede ser un problema.
Había olvidado yo centrarme en esa parte más humana de la película, cegado por analizar más el mercado de la competencia y las nuevas tecnologías cuya visión ofrece la película. Me has abierto los ojos Teresa jejejeje.
ResponderEliminarBueno, sobre todo quería centrarme en relación a lo que ha comentado Tere en la fuerte dependencia que estos nuevos modelos de comunicación han instaurado en nuestro día a día.
Yo no me imagino como sería mi vida sin levantarme cada mañana y sin salir de casa leer varios periódicos, sin visitar casi de continuo mis redes sociales o sin comentar lo que ocurre en Twitter.
De esa dependencia nacen los negocios de las dos películas que aquí nos ocupan, de crear esa dependencia más bien.
Gates decía que quería poner un ordenador en cada hogar, algo impensable hace alrededor de cuarenta años, pero totalmente inherente a la sociedad del momento. Los empresarios, creadores y programadores han convertido su producto en algo indispensable para nuestro día a día, se han apoyado y entrado en contacto con la información y la publicidad. Creo que es importante que como proyectos de periodistas que somos entendamos la importancia de nuestra labor y la imperiosa necesidad del mundo de recibir cada vez más y más información, bien es cierto que cada vez esa información tiene menos valor pecuniario en sí misma, pero en la diversificación está el negocio y la rentabilidad.
Por otra parte,aunque no lo sé a ciencia cierta, creo que Tuenti es un caso paradigmático de competencia con Facebook, aunque creo que, basándome en la experiencia personal, irá perdiendo fuerza y centrando su target en una fracción de población entre los 14 y los 20 años, lo que debería hacernos caer en la cuenta de que exige un control más férreo por parte de instituciones y del propio Tuenti.
Me pasa lo mismo que a ti, Rubén, en lo de la dependencia hacia las redes sociales, pero de forma algo más acusada en mi caso. Lo primero que hago al levantarme de la cama y al llegar a casa es encender el ordenador. A veces no me gusta esa dependencia e intento eliminarla, pero es difícil si ahora las redes sociales se han convertido prácticamente en el principal vehículo de comunicación de este nuevo milenio.
ResponderEliminarComo proyectos de periodistas que somos, lamentablemente creo que no podremos abandonar nuestras cuentas de las redes sociales, las necesitamos para informarnos y para los contactos, supongo que en otras profesiones será importante también el uso de redes sociales, pero en la nuestra considero que es casi vital estar online. Si quieres estar realmente informado no te vale con comprar EL PAÍS o ver el telediario de la mañana, es imprescindible ver EL PAÍS online y observar cómo las noticias se actualizan cada pocos minutos con nuevos datos.
Tuenti creo que tuvo su momento de apogeo cuando empezó, que lo sigue teniendo en parte, pero no tanto, ya que Facebook cada vez es más conocido en España. Tuenti fue concebida como una red social para universitarios y como bien indicas, el target creo que irá situándose en esa fracción de 14 y 20 años, aunque yo apuntaría hasta los 22- 23 años. Aunque, bueno, a veces ves perfiles de "jóvenes" de 43 años en Tuenti.
Me sabe mal escribir tan tarde, pero estaba ocupado intentado estudiar cosas absurdas que no hemos dado en clase para el examen que tenemos mañana. En cuanto a la pelicula creo que no hay ninguna relación entre Jobs y Gates con Zuckenberg, ya que Jobs y Gates se roban cosas reales, cosas inventadas por otras personas que funcionan, en cambio Zuckenberg no roba nada real, él es el único capaz de crear una red donde se puedan conectar millones de personas.
ResponderEliminarSi hay algo en comun entre los 3 personajes es la traición a sus amigos, las ganas de conseguir éxito y la "marginación" que imponen para conseguir el fin. Con marginación me refiero a estar trabajando y no prestar atención a nada más, y durante las horas que sean necesarias.
En cuanto lo del robo de la idea digo lo mismo que antes, era una idea. Si una persona no tiene los medios de conseguir su fin y otra si los tiene, es más justo que el que si los tiene se lleve el reconocimiento.
Como se dice en la película Silicon Valley, de Picaso, "Los grandes artitas copian, los genios roban".
Con esta frase, Zuckenberg no es más que un gran artista, ya que no roba, sino copia una idea.